Skip to content
Caja de herramientas

Repartiendo con conciencia fonológica

Normalmente el momento de repartir materiales, comida, cuadernos o mochilas entre los niños implica que la docente se pare frente al grupo de niños y los llame de a uno por su nombre. La propuesta de esta actividad es aprovechar ese momento para estimular la conciencia fonológica al llamarlos por sonidos que forman parte de sus nombres.

Desarrollo

La maestra les dirá a los niños que los irá llamando de a uno, pero en vez de nombrarlos por su nombre lo hará solo mencionando la sílaba inicial. Así, por ejemplo, para llamar a Martín dirá “Mar”.

La consigna puede ser, por ejemplo, la siguiente: “Voy a llamar a todos, de a uno por vez. Pero esta vez lo voy a hacer de una forma distinta: solo voy a decir la primera parte del nombre de cada uno de ustedes, y van a tener que darse cuenta de a quien estoy llamando. Sólo esa persona que estoy llamando tiene que venir. A ver, empezamos… “Mar”… (pronunciándolo lenta y claramente)”

En el caso en que haya más de un niño con el mismo sonido inicial (por ejemplo “Marcela” y “Martín”), la docente agregará algunos sonidos, por ejemplo dirá “Mart” para llamar a Martín. También agregará sonidos, o repetirá lo que dijo, si nota que los niños no responden a su nombre.

Así, irá llamando a todos los niños del grupo hasta que todos hayan participado.

 

Para disminuir el nivel de dificultad 

La maestra dirá más despacio la sílaba, ya que hablar lentamente ayuda a la identificación de fonemas. Si así no lo logra, agregará sonidos. También podrá permitir que los compañeros ayuden a quien no se dio cuenta de que está siendo llamado.

Para aumentar el nivel de dificultad 

Se realiza la misma actividad, pero en vez de usar el sonido inicial, usará el final para todos los nombres. Por ejemplo dirá “Tín” para llamar a “Martín”.}

 

Para repetir esta actividad

Esta actividad puede repetirse muchas veces sin dejar de demandar conciencia fonológica. Para que sea novedosa, la maestra deberá cambiar cada vez los fonemas que usa. Por ejemplo, si para llamar a “Martín”, la última vez dijo “Tín”, la vez siguiente podrá decir “artín” o “rtín”

Una vez que hayan practicado muchas veces

Una vez que esta actividad se ha realizado lo suficiente, o si se trata de un grupo muy avanzado, se podrá realizar en forma idéntica pero con los sonidos intermedios, por ejemplo para llamar a “Martín” la maestra podrá decir “arti”. Esto suele ser muy difícil para niños de 5 años pero, aunque no lo logren del todo, el ejercicio de intentarlo estimulará su conciencia fonológica.