Reconocimiento de cantidades
El reconocimiento de cantidades es un precursor de las habilidades matemáticas que podemos definir como la habilidad de identificar aproximadamente una cifra, sin contar. Es, por ejemplo, la capacidad que nos permite distinguir muchos de pocos.
El reconocimiento de cantidades es un precursor de las habilidades matemáticas que podemos definir como la habilidad de identificar aproximadamente una cifra, sin contar. Es, por ejemplo, la capacidad que nos permite distinguir muchos de pocos.
Reconocer cantidades es una habilidad previa, y necesaria, para la comprensión del número. El reconocimiento de cantidades puede observarse en bebés en su forma básica: hay estudios que muestran que bebés que están acostumbrados a ver dos objetos, se sorprenden cuando aparece un tercero, lo que indica que desde los pocos meses de vida los humanos podemos distinguir, por ejemplo, dos elementos de tres. Sin embargo, para llegar de esta forma básica de reconocimiento de cantidades a adquirir el concepto de número, hace falta instrucción formal. Y justamente el nivel inicial es la etapa en la que esto se logra.
Por ejemplo, a los dos años, un niño ya es capaz de asociar pequeñas cantidades con las palabras “muchos” y “pocos”, e incluso con números pequeños como “uno” y “dos”, siempre y cuando lógicamente, alguien le haya enseñado estas palabras. Entonces, en los primeros años del nivel inicial, las actividades que impliquen asociar nombres de números (1, 2) o cantidades (algunos, todos, ninguno, pocos, muchos), con las pequeñas cantidades que les correspondan, serán de gran ayuda para estimular esta habilidad. Entre los 3 y los 4 años, los niños ya comienzan a entender la correspondencia uno a uno. En esta etapa, aquellas actividades que impliquen relacionar dos conjuntos de objetos con la misma cantidad de elementos, o bien un conjunto de objetos con el número correspondiente (aproximadamente hasta el 5), estimularán el reconocimiento de cantidades. Al finalizar el nivel inicial, los niños que han estado expuestos repetidamente a este tipo de actividades, serán capaces de extender esta habilidad a números mayores y manejar con destreza las palabras referidas a cantidades.
En síntesis, aunque la capacidad de reconocimiento de cantidades emerge naturalmente en el humano, requiere de instrucción explícita para asociarse a las palabras que designan cantidades y a los números que indican. Cualquier actividad que invite a los niños a indicar si hay muchos o pocos objetos, o si en dos lugares hay la misma cantidad de objetos, o incluso contar objetos concretos, entrenará el reconocimiento de cantidades.