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Recurso teórico

Clasificación

La clasificación es la capacidad de categorizar elementos según alguna semejanza o diferencia. Implica agrupar objetos que comparten un rasgo y separarlos de otros que no lo comparten. Clasificar es una habilidad básica para el pensamiento lógico.

La clasificación es la capacidad de categorizar elementos según alguna semejanza o diferencia. Implica agrupar objetos que comparten un rasgo y separarlos de otros que no lo comparten. Clasificar es una habilidad básica para el pensamiento lógico. Pensar implica poder establecer relaciones entre elementos y la clasificación es una forma básica de establecerlas en función a algún patrón. 

Es fácil comprenderlo si pensamos en un ejemplo: en la medida en que podemos clasificar a “perro” y “gato” como “animales”, podemos organizar el mundo en menos categorías (porque “animales” implica a las otras dos) y así pensar más rápido. De aquí la importancia de practicar la clasificación durante el nivel inicial: poder pensar mejor. Clasificar nos permite “ahorrar espacio” en nuestra memoria de trabajo, porque ya no tenemos que recordar a cada caso en particular sino que podemos hacer inferencias respecto de toda la categoría. 

Cuando llegamos a la primaria, poder clasificar elementos es fundamental para el aprendizaje en todas las áreas. Por ejemplo, comprender la palabra “vegetales” implica poder clasificar a varios elementos (e.g., frutas, verduras) dentro de esta categoría. En matemáticas, comprender que dentro del concepto “triángulo” se incluyen varios tipos (equilátero, isósceles), también requiere clasificar. En síntesis, la capacidad de clasificación va más allá de una disciplina, se usa todo el tiempo para pensar.

La clasificación se desarrolla aproximadamente entre los 2 y los 7 años, por lo que la etapa del nivel inicial abarca la mayor parte de ese desarrollo. En el aula del jardín los niños ponen en práctica esta habilidad cotidianamente. Organizar objetos por color, por forma, por tamaño es una típica forma de entrenar la clasificación. Cualquier actividad que invite a los niños a categorizar objetos concretos, o conceptos abstractos, entrenará la clasificación, por ejemplo, cada vez que la maestra dice: “los que ya tienen su mochila vengan para acá”, está demandando clasificación.

En síntesis, la clasificación es una habilidad fundamental para pensar y por ello se considera un precursor fundamental del aprendizaje. En el jardín de infantes la clasificación puede estimularse a través de actividades que requieran agrupar objetos o conceptos según algún rasgo.