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Matemática

¡Tiro el dado, sumo y gano!

El objetivo es construir el número como memoria de la cantidad, fortalecer el conteo de pequeñas colecciones de objetos e iniciarse en la resolución de situaciones en donde la función del número es para calcular.

Dificultad Intermedio
Tiempo Entre una y dos horas
¿Qué vas a necesitar?
  • Un dado que contenga en sus caras constelaciones del 1 al 6
  • Hojas y lápices.

Objetivo

El objetivo es construir el número como memoria de la cantidad, fortalecer el conteo de pequeñas colecciones de objetos e iniciarse en la resolución de situaciones en donde la función del número es para calcular.

Matemática | El número como memoria de la cantidad | El número para calcular | Serie numérica | Intermedio

Inicio

La docente reúne al grupo para presentar la propuesta, que consiste en un juego. Muestra el dado y una hoja donde irán anotando los puntos, y les anticipa: “Vamos a jugar con este dado, que ustedes ya conocen, es el dado del juego: “Viaje al espacio”. Cada uno va a tirarlo y vamos a registrar lo que salió. Después de varias vueltas, será el ganador, quien haya sumado más puntos. ¿Se animan?”.

Desarrollo

Para que se comprendan las reglas pueden hacer una jugada a modo de ejemplo con todo el grupo, tirando el dado y preguntando: “Tiramos el dado y salió:

¿Cómo podemos dejar registrado esto en sus hojitas para saber luego quien sacó más?” Es importante acá escuchar las ideas de los niños, es posible que algunos quieran copiar la constelación, otros que dibujen puntos o palitos en distinto orden y también, que algunos ya asocien a esa cantidad el número. Durante el juego, al acompañar a los niños en el registro de los puntajes, la docente puede intervenir para ayudar a organizar y dar claridad a lo que escriben o dibujan. Según cómo se haya planificado el registro (individual o grupal), las intervenciones pueden variar:

  • Si hay una hoja de registro por grupo, la docente puede proponer alguna forma de identificar a quién pertenece cada anotación, por ejemplo, escribiendo el nombre o la inicial de cada niño junto a su registro.
  • Si cada niño tiene su propia hoja, es importante ayudarlos a ubicar los registros de manera clara, de modo que luego puedan ser fácilmente leídos o interpretados. Por ejemplo, orientarlos a escribir en línea o dejar un espacio entre cada tirada.

Cierre

Para determinar quién sumó más puntos en cada grupo, se puede proponer un momento de trabajo colectivo, en el que los niños compartan sus registros y realicen juntos las sumas. La docente puede invitar a algunos niños a hacerlo frente al grupo, acompañándolos en el conteo, y luego proponer que cada uno (o en parejas) complete su propio conteo, según cómo hayan registrado sus tiradas.

Este momento es una oportunidad valiosa para reflexionar sobre las distintas formas de registrar lo que sucede en el juego. En el pizarrón, la docente puede retomar algunos ejemplos de registros hechos por los niños, y usarlos como punto de partida para pensar juntos cómo podrían representarse de manera más clara o más convencional. Por ejemplo, al mostrar una hoja donde se registraron puntitos, como la siguiente, puede decir: “¿De qué otra forma se les ocurre que podríamos anotar esta cantidad de puntitos que salieron en la primera vuelta? ¿Alguien lo hizo distinto?”

Estas intervenciones apuntan a acompañar, de manera gradual, la evolución de las formas de registro hacia el uso de símbolos numéricos, sin forzar su uso.

Para disminuir el nivel de dificultad

Se puede jugar con dados que tengan constelaciones del 1 al 3 para disminuir las cantidades que deben contarse, registrarse y compararse.

Para aumentar el nivel de dificultad

Se puede jugar con dados que tengan los números del 1 al 6 favoreciendo el reconocimiento y uso de los símbolos convencionales.