Tic-tac emociones
El objetivo es identificar, reconocer y nombrar diferentes emociones y estimular la autorregulación de las mismas.
- emoticones o caritas con emociones
- Cartulina
- Carton
- Palitos de helado
Objetivo
El objetivo es identificar, reconocer y nombrar diferentes emociones y estimular la autorregulación de las mismas.
Oportunidades de aprendizaje | Oportunidades de aprendizaje | Intermedio
Inicio
El juego comienza en la sala, todos sentados en ronda y continúa en un lugar amplio o patio en donde los niños puedan ubicarse parados uno al lado del otro y puedan correr una distancia de 10 metros aproximadamente sin obstáculos. La docente tiene que tener desde el comienzo y durante todo el juego seis palitos con emociones en su mano o en algún lugar a su alcance.
La docente comienza el juego en la sala diciendo: “vamos a jugar a un juego que trata sobre las emociones, ¿se acuerdan cuales eran?” (la docente espera que los niños digan solos: enojo, alegría, tristeza, miedo y sorpresa, si se olvidan de alguna emoción, ella puede decirla).
Desarrollo
La docente utiliza los palitos de emociones y muestra uno a uno estos palitos mientras pregunta a los niños cuál es la emoción que representa cada palito y que representen esa emoción ellos mismos. “Ahora que ya saben el nombre de las emociones, les voy a presentar unos amigos que muestran estas emociones, ustedes me tienen que decir cual es la emoción que muestra cada amigo y después tienen que poner la cara de emoción ustedes..” Es importante procurar la expresión libre de emociones, de manera espontánea y natural. Esto es, que los niños se expresen libremente y puedan mostrar la mayor variación posible en el uso de gestos faciales. Puede usarse como “modelo” alguna expresión de un niño, pero procurar NO decir ni mostrar que existe una manera “correcta” de expresar una emoción, sino que existen distintas maneras de expresarlas y todas son válidas, divertidas y correctas. Es mejor usar otros niños como modelo y evitar que el modelo sea la docente.
“A ver… voy a dar vuelta a mi primer amigo… (la docente da vuelta la cara de MIEDO) ¿cara de qué tiene este amigo? (espera que los niños digan MIEDO) ¿Pueden hacer cara de MIEDO ustedes? ¡Muy bien! sigamos con las demás…”. La docente muestra una por una las emociones: alegría, enojo, tristeza, asco, miedo y sorpresa y pide a los niños que adivinen cuál es cada una y que representen esas caras en sus rostros.
Después, la docente pide a los niños que digan rápidamente la emoción cada vez que ella muestra un palito: “¡Muy bien! Ahora yo se las muestro y ustedes tienen que decir lo más rápido que puedan el nombre de la emoción y hacerla, ¿están listos?” La docente muestra uno a uno los palitos y repite este juego tantas veces como sea necesario hasta que la mayoría de los chicos puedan identificar los palitos con las emociones.
Luego de esta primera parte en la sala, la docente propone salir afuera o ir a un lugar más amplio para jugar al tic-tac: “Ahora que ya sabemos como es el juego vamos a salir al patio a jugar a la segunda parte de este juego”.
En el patio, la docente ubica a los niños uno al lado del otro y se coloca al frente de ellos a una distancia corta para poder darles la consigna: “Ahora vamos a empezar con el juego del Tic-tac con nuestras caritas con emociones, ¿conocen el juego del tic-tac? Yo me voy a ir un poco lejos y voy a levantar un palito con una emoción, lo primero que tienen que hacer es gritar bien fuerte el nombre de esa emoción y poner la cara de esa emoción, ¡probemos!” (la docente levanta el nombre de 2 o 3 emociones y espera que los niños digan el nombre de esa emoción y la representen, puede repetir esta parte hasta asegurarse que los niños comprendan la consigna). La docente continúa: “Muy bien, después de levantar el palito, me voy a dar vuelta, dándoles la espalda y voy a decir TIIIIC, cuando yo digo TIC y estoy dándoles la espalda ustedes tienen que correr hacia mí. No se olviden que tienen que correr poniendo la cara de la emoción que está en el palito que tengo levantado. El tiempo que yo estoy dada vuelta diciendo TIIIIC ustedes corren. En un momento yo me voy a dar vuelta y los voy a mirar diciendo TAAAC, ahí ustedes frenan, dejan de correr y se tienen que quedar quietos como estatuas. Yo voy a pasar a ver si no se mueven y tienen la cara de la emoción del palito que levanté. Si alguno se mueve o no está poniendo la cara de la emoción tiene que volver al comienzo. El primero que llega a donde voy a estar yo, es el ganador de esa emoción. ¿Están listos?”
Al igual que antes, no es necesario corregir ni señalar un gesto como “adecuado” o “correcto” para la expresión de esa emoción, basta con que el niño tenga una expresión emocional distinta a su cara habitual (por ejemplo si tiene la boca o ojos bien abiertos o el ceño fruncido, esto sería estar expresando emociones).
La docente se retira aproximadamente unos 6-10 metros de los niños y les muestra la emoción, les pide que digan cual es la emoción y que preparen las caras de esa emoción y ahí comienza el juego. Cuando se da vuelta (diciendo TIC) los niños corren, cuando los mira nuevamente (diciendo TAC) los niños tienen que quedarse quietos. El niño que llega primero a donde está la docente es el que gana. El juego sigue con otra carita o emoción. Si alguno se mueve mientras dura el TAC (que es cuando tienen que estar quietos) o no está poniendo la cara de esa emoción tiene que retroceder al comienzo. El juego se repite con cada una de las seis emociones.
Cierre
La docente cierra la actividad proponiendo sentarse en ronda y conversar sobre las emociones: “¿Cuál fue la emoción más difícil del juego? ¿Cuál fue la más fácil? ¿Qué aprendimos? ¿Existe solo una manera de poner cara de ENOJADOS? ¿Y de TRISTES? ¿Y de CONTENTOS?”. La docente reflexiona con los niños sobre la variedad de emociones que existen y las distintas maneras que también existen de expresarlas.
Para disminuir el nivel de dificultad
Puede trabajarse con dos o tres emociones que tengan mucho contraste, ALEGRÍA, ENOJO, TRISTEZA. Puede evitarse el pedir que muestren la cara de la emoción cuando se quedan quietos como estatuas.
Para aumentar el nivel de dificultad
Puede trabajarse con otras modalidades expresivas, el uso de la voz y todo el cuerpo. También pueden incorporarse emociones secundarias: vergüenza, culpa, envidia, ansiedad.