Secuencias
El objetivo es que los niños puedan organizar los cuadrados en secuencias de tamaño, del más pequeño al más grande y viceversa, y ubicarlos en un espacio limitado. La secuenciación es un precursor de las habilidades matemáticas.
- Hojas A4 (una cada 2 niños)
- 5 cuadrados de papel cada 2 niños. Los cuadrados deberán tener distintas dimensiones, por ejemplo, 2, 4, 6, 8 y 10 cm de lado.
Objetivo
El objetivo es que los niños puedan organizar los cuadrados en secuencias de tamaño, del más pequeño al más grande y viceversa, y ubicarlos en un espacio limitado. La secuenciación es un precursor de las habilidades matemáticas.
Oportunidades de aprendizaje | Reconocimiento de las figuras | Propiedades de las figuras | Intermedio
Inicio
Los niños se sientan en parejas. La docente entrega una hoja A4 a cada pareja, junto con 5 cuadrados de papel de distinto tamaño.
Desarrollo
La docente comienza haciendo preguntas para recordar conceptos vinculados a tamaños, es decir: “más grande que” y “más chico que”. Por ejemplo, podrá decir : “¿Qué es más grande este pizarrón o esta mochila?”. También recordará los términos “arriba” y “abajo”.
A continuación, comenta que van a jugar a ordenar los cuadrados del más chiquito al más grande, pero que lo harán por turnos: primero un compañero ubica los cuadrados en la hoja A4 del más chico al más grande, y de abajo para arriba, mientras el otro mira. Luego el compañero que estaba mirando corrige la secuencia de su pareja.
Jugarán de esta forma una vez. A continuación, la docente dará la consigna inversa: “Ahora el compañero que puso los cuadrados tiene que mirar al otro, que va a tener que ordenarlos, pero ¡atención!, esta vez al revés: del más grande al más chico, y de abajo para arriba. O sea que debajo de todo va el más grande y arriba de todo el más chico. Cuando termina, el compañero se fija si están bien ordenados y me avisa.”
En caso de que la secuencia no sea correcta, la docente buscará que los niños se den cuenta de cómo corregirla usando preguntas guía, por ejemplo, preguntando: “¿Estamos seguros que estos cuadrados están del más grande al más chico? Vean lo que hizo la pareja de al lado, ¿está igual? ¿Cuál es la diferencia?”.
Esta actividad tendrá una corta duración. Al terminarla, la docente dirá que ahora es ella quien deberá ordenar los cuadrados del más grande al más chico y de abajo hacia arriba.
Entonces pegará la hoja A4 en la pared o pizarrón y comenzará a poner los cuadrados. Al hacerlo, cometerá intencionalmente un error. Se espera que los niños lo noten y la corrijan. Si no es así la docente al finalizar dirá “Me parece que me equivoqué en algo, porque tienen que estar del más grande al más chico. ¿Alguien me ayuda a darme cuenta de qué hice mal?”.
Cierre
En el cierre la docente guía a los niños mediante preguntas para que ellos mismos evalúen qué tan fácil fue la actividad y cómo hacían para resolverla. Por ejemplo, podrá preguntar: “¿Cómo nos salió esto de ordenar del más chico al más grande?”, “¿Cómo hacían para saber en dónde poner los cuadrados?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se sugiere realizar la misma actividad pero sólo con tres cuadrados que sean fácilmente diferenciables entre sí (ej. el más grande, el del medio y el más pequeño), o bien realizarla en formato individual en vez de en parejas, ya que esperar y corregir al compañero son tareas muy demandantes.
Para aumentar el nivel de dificultad
La docente podrá aumentar el número de cuadrados a poner en la secuencia. También podrá sugerir que, en vez de ubicarlos de arriba hacia abajo, los ubiquen de izquierda a derecha o viceversa.