¿Qué pasó en el Bingo 1?
El objetivo es explorar la designación oral y representación escrita de los números.
- Cartones de Bingo en tamaño A4
- Grilla de control tamaño A4
Objetivo
El objetivo es explorar la designación oral y representación escrita de los números.
Podés plastificar los cartones y las tablas de control (o colocarlos en un folio) y utilizar fibrón indeleble para tachar los números en los mismos. De esta manera, podrás borrar y volver a tachar otros números para una nueva consigna.
Matemática | Serie numérica | Intermedio
Inicio
Lo ideal es hacer esta actividad después de jugar al juego “Bingo de números 1”.
Para comenzar, la docente retoma con los niños la experiencia del juego anterior: “¿Se acuerdan que jugamos al Bingo de números? ¿Quién se anima a contar cómo era el juego? ¿Qué hacíamos cada vez que sacábamos una bolilla de la bolsa? ¿Cómo hacían para reconocer los números que salían?”. Estas preguntas permiten reconstruir colectivamente lo jugado, recuperar las acciones realizadas y poner en común las estrategias utilizadas.
Luego de esta puesta en común, la docente les plantea un nuevo desafío: resolver algunas situaciones que quedaron pendientes en otra sala. Les cuenta que un grupo de compañeritos también jugó al bingo, pero tuvieron algunas dudas que no lograron resolver. Por eso, hoy necesitan su ayuda para encontrar respuestas y poder compartirlas con ellos.
Desarrollo
La docente les presenta un cartón tamaño A4 o más grande de bingo, con algunos números tachados y les plantea la siguiente situación:
“Jugando al bingo, Mili marcó los siguientes números: ¿Qué números tendrían que salir para completar el cartón?”

La docente puede volver a presentar esta situación cambiando el cartón y los números que estén tachados.
CASO 2:
La docente entrega a cada niño una hoja con círculos vacíos que simulan ser bolillas de bingo y les dice: “¡Pasó algo muy raro con estas bolillas…los números desaparecieron! Pero yo me acuerdo cuáles eran… ¿Me ayudan a escribirlos otra vez?”

Luego va dictando los números de a uno y si es necesario, ofrece a los niños que se apoyen en portadores numéricos que estén disponibles en la sala, como carteles, banda numérica o calendario.
CASO 3:
“En otra salita, anotaron en esta “grilla de control” los números que fueron saliendo: ¿Me ayudan a leer cuáles salieron?”

CASO 4:
“La señorita cantó el número 12 y Pedro marcó el siguiente número en la tabla de control: ¿Creen que marcó bien? ¿Por qué?”
Si bien los casos 3 y 4 presentan una porción más amplia de la serie numérica que la trabajada durante el juego del Bingo, constituyen una oportunidad para que todos los niños —independientemente de la versión del juego que hayan experimentado— comiencen a familiarizarse con la designación y la escritura de números de una secuencia más extensa.

Cierre
Una vez que hayan trabajado en cada uno de los casos, la docente puede hacer una revisión del trabajo del día. “¿Qué pistas le darían a los compañeritos de la otra sala para leer los números y así solucionar sus dudas? ¿Qué números son los más difíciles de leer o escribir? ¿y los más fáciles? ¿Por qué?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se puede cambiar la dinámica de trabajo y organizar a los niños en pequeños grupos formados por quienes tengan niveles próximos en el reconocimiento de números. Este tipo de agrupamiento favorece el intercambio entre pares y permite presentar una porción más acotada de la serie numérica —por ejemplo, del 1 al 10—.
Para aumentar el nivel de dificultad
Se puede cambiar la dinámica de trabajo y organizar a los niños en pequeños grupos formados por quienes tengan niveles próximos en el reconocimiento de números. Este tipo de agrupamiento favorece el intercambio entre pares y permite presentar una porción más amplia de la serie numérica —por ejemplo, del 1 al 30— en todos los casos.