Para después del Bingo 2
El objetivo es explorar la designación oral y representación escrita de los números.
- Cartones de Bingo en tamaño A4
- Grilla de control tamaño A4
Objetivo
El objetivo es explorar la designación oral y representación escrita de los números.
Matemática | Serie numérica | Intermedio
Inicio
Lo ideal es hacer esta actividad después de jugar al juego “Bingo de números 2”.
Podés plastificar los cartones y las tablas de control (o colocarlos en un folio) y utilizar fibrón indeleble para tachar los números en los mismos. De esta manera, podrás borrar y volver a tachar otros números para una nueva consigna.
Para iniciar la actividad, la docente invita a los niños a recordar juntos el juego del Bingo de números. Propone algunas preguntas para revivir la experiencia: “¿Quién se acuerda cómo jugamos al bingo? ¿Qué hacíamos cuando salía una bolilla? ¿Cómo sabían qué número era?”. Estas intervenciones habilitan a reconstruir lo vivido, recuperar lo que cada uno hizo y compartir las estrategias que usaron para identificar los números.
Una vez retomado el juego, la docente presenta una nueva situación: otro grupo de niños también jugó al bingo, pero se encontraron con algunas dificultades. Hoy necesitan ayuda para resolverlas. La docente les propone convertirse en “expertos en bingo” y pensar juntos cómo podrían responder a las dudas de sus compañeritos.
Desarrollo
CASO 1:
La docente les presenta un cartón tamaño A4 o más grande de bingo, con algunos números tachados y les plantea la siguiente situación:
“Jugando al bingo, Marcos marcó los siguientes números: ¿Qué números tendrían que salir para completar el cartón?”

La docente puede volver a presentar esta situación cambiando el cartón y los números que estén tachados.
CASO 2:
La docente presenta una hoja con bolillas vacías y les plantea una nueva tarea: “Algunas bolillas se perdieron y otras quedaron sin número. Pero tengo algunas pistas para que podamos descubrir cuáles iban en cada lugar. ¿Se animan a ser reparadores del bingo?”
La docente propone pistas para que los niños puedan identificar qué número va en cada una, por ejemplo, “esta bolilla iba justo después del número 13”, “en esta había un número que tiene dos cifras y empieza con 1, ¿cuáles pueden ser?”, “esta está antes que el número 29”, etc. Si es necesario, ofrece a los niños que se apoyen en portadores numéricos que estén disponibles en la sala, como carteles, banda numérica o calendario.

CASO 3:
En otra salita, anotaron en esta “grilla de control” los números que fueron saliendo:

- ¿Qué números deberían salir para que queden marcados todos los números que empiezan con “veinti”?
- ¿Ya salió el treinta y cinco?
- Una compañerita dijo que ya salieron todos los números que terminan en 5, ¿tiene razón? ¿Por qué?
- Acaba de salir el treinta y siete. Tachalo en el cuadro.
Si bien los casos 3 y 4 presentan una porción más amplia de la serie numérica que la trabajada durante el juego del Bingo, constituyen una oportunidad para que todos los niños —independientemente de la versión del juego que hayan experimentado— comiencen a familiarizarse con la designación y la escritura de números de una secuencia más extensa.
CASO 4:
- La señorita cantó el número 14 y Pedro marcó con rojo el siguiente número en la tabla de control: ¿Creen que marcó bien? ¿Por qué?
- La señorita cantó el número 23 y Luz marcó con verde el siguiente número en la tabla de control: ¿Creen que marcó bien? ¿Por qué?

Cierre
Una vez que hayan trabajado en cada uno de los casos, la docente puede hacer una revisión del trabajo del día. “¿Qué pistas le darían a los compañeritos de la otra sala para leer los números y así solucionar sus dudas? ¿Qué números son los más difíciles de leer o escribir? ¿y los más fáciles? ¿Por qué?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se puede cambiar la dinámica de trabajo y organizar a los niños en pequeños grupos formados por quienes tengan niveles próximos en el reconocimiento de números. Este tipo de agrupamiento favorece el intercambio entre pares y permite presentar una porción más acotada de la serie numérica —por ejemplo, del 1 al 15—.
Para aumentar el nivel de dificultad
Se puede cambiar la dinámica de trabajo y organizar a los niños en pequeños grupos formados por quienes tengan niveles próximos en el reconocimiento de números. Este tipo de agrupamiento favorece el intercambio entre pares y permite presentar una porción más amplia de la serie numérica —por ejemplo, del 1 al 50— en todos los casos.