Metidas de pata
El objetivo es identificar que otras personas pueden tener preferencias, pensamientos y emociones diferentes a los propios y que, sin intención (o sin querer) podemos hacer o decir cosas que pueden hacer sentir mal a otros.
- Láminas y textos para “Metidas de pata”
Objetivo
Identificar que otras personas pueden tener preferencias, pensamientos y emociones diferentes a los propios y que, sin intención (o sin querer) podemos hacer o decir cosas que pueden hacer sentir mal a otros.
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Inicio
Antes de empezar, la docente tendrá preparadas las láminas que va a mostrar en este juego con los textos de las historias. Recomendamos que lea previamente las historias y preguntas para no tener que hacerlo delante de los niños, desviando su atención. Pueden adaptar las historias y preguntas al contexto o situación de los niños, pero sin perder de vista que el objetivo es que en la historia haya una “metida de pata” , es decir que alguien diga o haga algo que sin intención puede molestar o herir a otro.
Es importante que la docente guíe la toma de turnos, para propiciar el respeto y escucha atenta de todos. También puede animar a participar a los niños más tímidos con preguntas dirigidas.
Se sientan todos en ronda y la docente dice: “Vamos a contar algunas historias en las que pasan algunas “metidas de pata” ¿saben ustedes que es una “metida de pata”? La docente espera que respondan los niños lo que ellos saben o piensan y al final dice: “Muy bien, una metida de pata es decir o hacer algo que sin querer o sin intención hizo sentir mal a otra persona”. “Vamos a empezar, yo les voy a contar una historia y después les voy a hacer unas preguntas…”
Desarrollo
La docente muestra una lámina que tiene un dibujo, cuenta una historia sobre ese dibujo y, por último hace unas preguntas a los niños. Esta actividad se repite con tres láminas, no es necesario que la docente siga un orden para presentar las láminas, puede comenzar por la que más le guste.
Las preguntas pueden adaptarse a la situación y vocabulario que la docente considere que es más familiar para los niños. En lo posible debe preguntarse por: 1. Quién metió la pata y por qué. 2. Que sabía cada personaje (para identificar que la metida de pata fue sin intención). 3. Los sentimientos o emociones que pueden causar las metidas de pata en los demás. 4) las acciones que puedan reparar los sentimientos provocados por las metidas de pata.
En cada lámina e historia la docente guía las respuestas para que los niños identifiquen: 1) quién es el que metió la pata y porqué. 2) que el que metió la pata no sabía que, diciendo o haciendo eso, podía herir o lastimar a otra persona, 3) las emociones que pueden tener otras personas como consecuencia de la metida de pata, y 4) pensar qué puede hacerse para reparar esa acción (para que el que se sintió mal por esa metida de pata pueda sentirse mejor).
Durante la actividad, pueden surgir otros ejemplos de situaciones de metidas de pata que los niños cuenten y que son muy buenas oportunidades para hablar y discutir sobre las emociones, intenciones y pensamientos propios y de los demás.
Cierre
En la ronda grupal de cierre la docente conversa con los niños sobre lo importante que es cuidar que nuestras acciones y palabras no lastimen a los demás: “¿Qué aprendimos con estas historias que tenían metidas de pata? A veces podemos hacer o decir cosas que lastiman a los demás y, a pesar de que lo hicimos sin querer o sin intención, podemos hacer algo para que el otro no se sienta mal, podemos disculparnos, dar un abrazo o decirle algo lindo”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se sugiere hacer solo las preguntas de metidas de pata y emociones (preguntas 1 y 3)
Para aumentar el nivel de dificultad
Se sugiere hacer la actividad relatando las historias, sin mostrar las imágenes. También puede proponerse que cada niño dibuje sobre las historias de metidas de pata. Por último, pueden inventarse otras metidas de pata y trabajar sobre las mismas consignas.