¿Más que un metro, menos que un metro?
El objetivo es estimar y medir longitudes con una unidad convencional: el metro.
- Tiras de papel rojas de 1m de longitud
- Opcionales: cinta métrica o regla de madera de 1m.
Objetivo de la actividad
El objetivo es estimar y medir longitudes con una unidad convencional: el metro.
Matemática | Estimación, Medición con unidades convencionales | Intermedio
Inicio de la actividad
Lo ideal es que se realice esta actividad luego de haber trabajado con la actividad “¿Cuántas tiritas hacen un metro?” en la cual se construye y compara el metro con otras unidades no convencionales.
Para comenzar la clase, la docente recupera conocimientos previos de los niños respecto de la medición. Puede usar algunas preguntas de guía como: “¿Alguno sabe lo que es medir? ¿Cómo se mide? ¿Midieron algo alguna vez? ¿Con qué se mide? ¿Vieron alguna vez a alguien medir algo con una cinta larga o una regla? ¿Qué estaban midiendo? ¿Qué crees que están usando para medir? ¿Saben qué es un metro? ¿Vieron un metro alguna vez?”.
Luego, presenta un metro, que puede ser de madera o una cinta métrica, y hace referencia a la tira roja con la cual trabajaron anteriormente, que también mide 1m de longitud. También puede indagar, “Si ponemos dos objetos juntos, ¿cómo sabemos cuál es más largo? ¿Qué significa que algo sea largo o sea corto?”. Entre todos, comparan el metro con la cinta roja para comprobar que miden lo mismo.
Desarrollo de la actividad
Para introducir la consigna, la docente les cuenta que en el día de hoy van a medir algunas longitudes con el metro, que puede ser un instrumento convencional como regla de madera y cinta métrica o las tiras rojas. Luego, les pregunta: “¿Qué cosas que ven en el aula creen que se pueden medir con un metro?”
La docente hace una medición de ejemplo junto al grupo completo: “Les propongo que midamos todos juntos el largo del armario, ¿ustedes creen que mide más o menos de un metro? ¿O será igual a un metro?”. Invita a los niños a que expresen sus estimaciones en voz alta y luego, realiza la medición, mostrando que es necesario poner atención al modo de colocar la unidad de medida, haciendo coincidir uno de los extremos y la posición de la regla o tira. Entre todos discuten si mide más, menos o igual a un metro.
Una vez que quedó clara la forma de medir, la docente propone que, en pequeños grupos, midan algunos objetos en el aula, como el ancho y el largo de las mesas, el ancho y el largo del pizarrón, el ancho de las puertas y ventanas, entre otros. La docente entrega a cada grupo una tarjeta o ficha, para que vayan registrando sus mediciones. Pueden acordar previamente qué códigos utilizarán para registrar mediciones más largas, más cortas e iguales a un metro. Un ejemplo posible puede ser el que se ilustra a continuación:

Cierre de la actividad
Una vez que cada grupo haya realizado varias mediciones, la docente abrirá un momento de intercambio: “¿les resultó fácil o difícil medir los objetos? ¿Qué les resultó más difícil? ¿Encontraron objetos que miden 1 metro?”.
Para fomentar el intercambio, la docente invita a cada grupo a compartir con los demás los objetos que midieron y las medidas que obtuvieron. A continuación, anima a los otros grupos a revisar los registros para comparar si sus mediciones coinciden. Si las mediciones no coinciden, la docente puede proponer realizar una medición en conjunto para corroborar la respuesta correcta o invitar a un grupo a mostrar cómo midió, para que el resto de los niños opinen si están de acuerdo con los resultados obtenidos.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se puede realizar la actividad organizándola en etapas. La docente irá indicando qué objeto medir por vez y qué dimensión medir de cada uno, intentando escoger aquellos más accesibles para los niños.
Para aumentar el nivel de dificultad
Para quienes necesitan un mayor desafío, se puede ofrecer medir objetos que midan más de 2 metros, lo cual no sólo amplía los objetos a medir sino también el registro.