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Prácticas del Lenguaje

Los bichitos del jardín: vinculación con experiencias personales

El objetivo es poder activar conocimiento previo de un tema y organizar adecuadamente el discurso a través de la narración de experiencias personales.

Dificultad Principiante
Eje Temático Oralidad
Tiempo Entre una y dos horas
¿Qué vas a necesitar?
  • Imágenes de bichitos del jardín
  • Pizarrón

Objetivo

El objetivo es poder activar conocimiento previo de un tema y organizar adecuadamente el discurso a través de la narración de experiencias personales. 

Prácticas del lenguaje | Funciones de la escritura | Narración de experiencias personales | Principiante

Inicio

Se invita a los niños a disponerse en ronda para dialogar. La ronda es el escenario que invita a la intimidad del diálogo. Se necesita un espacio de cercanía y confianza, de miradas que se encuentran.

Es importante que la narración se vincule con un recuerdo impactante porque de esta manera podemos activar recuerdos vívidos que han quedado grabados en nuestra memoria y esto hará más fácil la organización del relato.

La docente aporta la narración de una experiencia impactante vinculada con un bichito, por ejemplo: una picadura de mosquito o de hormiga o el susto al encontrar una oruga o una cucaracha en el jardín de su casa. Puede ser en primera persona o puede hacerse a través de un títere. 

Desarrollo

La docente dice, por ejemplo: “Estaba ayer regando las plantas, muy tranquila, cuando sentí un ardor muy fuerte en el pie. Cuando miré hacia abajo vi un largo caminito rojo. Eran muchas hormigas saliendo de un enorme hormiguero. ¡Menos mal que sólo me picó una! Todavía me molesta la roncha que me dejó. ¿Alguna vez los picó un bichito?”.

Es importante que guíes la toma de turnos en la narración personal, para que cada niño pueda tener su lugar en la interacción y aprovechar este momento para practicar la escucha activa.

Con la pregunta se abre el juego a las narraciones de anécdotas por parte de los chicos. La docente los anima a contar y a escuchar. Sobre todo, ofrece un modelo de escucha con sus gestos y con las preguntas y comentarios que ayudan a los chicos a recordar, ordenar y poner detalles a su narración.

Cierre

La docente invita a los chicos a recuperar el tema de conversación. Les pregunta: “¿sobre qué hemos estado conversando?”. Y los invita a pensar en una frase o pequeño texto que puedan escribir para no olvidar esa conversación. Será importante lograr un acuerdo: puede ser que la anécdota de uno de los chicos haya destacado sobre las otras y entonces quieran dejarla escrita. O puede ser que decidan escribir el tema general. En cualquier caso, la docente guiará la redacción o composición de ese texto, aportando ajustes a las propuestas de los chicos cuando sea necesario a fin de lograr una producción gramaticalmente adecuada y coherente en cuanto al sentido. Por ejemplo, una frase resumen podría ser:

 

Hoy conversamos sobre las picaduras de hormigas y otros bichitos que pueden estar en un jardín, como las arañas, las abejas o las avispas. A Juani lo picó una araña y tenía el brazo muy hinchado. Tuvieron que llevarlo al hospital.

La docente escribe el texto a la vista de los chicos mientras colabora con ellos en la composición. Luego les dice que va a volver a leer, así piensan si desean agregar o cambiar algo. De esta manera se modela el proceso reflexivo de la producción escrita.

Para disminuir el nivel de dificultad

Se puede acompañar la narración personal de la docente con imágenes que ilustren la anécdota, para lograr mayor activación de la comprensión oral del relato.

Para aumentar el nivel de dificultad

Se puede profundizar en la narración personal, en el momento del cierre de la actividad, a través de preguntas que surjan de sus relatos y que favorezcan la metacognición, por ejemplo: “¿Por qué nos pican los bichitos? ¿Son peligrosos para nosotros? ¿Qué función cumplen en el ecosistema? ¿Cómo podemos evitar que nos piquen?”.