La ronda de los números
El objetivo es iniciar el recitado de la serie numérica oral a través de un juego colectivo, respetando turnos y reconociendo la continuidad de la secuencia numérica.
- Un objeto sonoro (pandereta, cascabel, palmas o un sonido acordado por el grupo).
- Espacio amplio para sentarse en ronda.
Objetivo
El objetivo es iniciar el recitado de la serie numérica oral a través de un juego colectivo, respetando turnos y reconociendo la continuidad de la secuencia numérica.
Inicio
La docente reúne al grupo en ronda y presenta el juego: “Hoy vamos a jugar con los números de una manera especial. Un compañero va a empezar a recitar los números en orden desde el uno y, cuando escuchemos un sonido, el turno va a pasar a otro.”
La docente explica que un niño comienza recitando la serie numérica y cuando se llega al 10, se vuelve a comenzar desde el uno y que, cada vez que suena la señal acordada, quien está recitando se detiene y continúa el compañero que sigue en la ronda. Luego propone elegir juntos el sonido y realiza una breve jugada de prueba para que todos comprendan cómo funciona el juego.
Desarrollo
La docente elige el compañero que inicia el recitado diciendo el primer número de la serie. Al emitir el sonido acordado, el turno pasa al compañero de al lado, que continúa diciendo el número que sigue. El juego continúa de este modo, recorriendo la ronda.
Durante el desarrollo, la docente acompaña el recitado, modelando la serie cuando es necesario y ayudando a retomar el conteo si se interrumpe: “Escuchamos… ¿Qué número sigue?”, “Después del tres, ¿cuál viene? ¿Alguien sabe?”
El sonido marca claramente el momento en que cambia el turno, favoreciendo la participación de todos los niños y el respeto por la secuencia.
Cierre
Para cerrar la actividad, la docente propone volver a recitar la serie entre todos, esta vez sin el sonido, retomando hasta donde hayan llegado durante el juego. Luego invita a conversar brevemente: “¿Hasta qué número llegamos hoy? ¿Se animan a decir algunos números más grandes que diez? ¿Quién se acuerda qué número sigue a diez? ¿y al once? ¿Y al doce?”.
Se recupera el carácter colectivo del juego y se refuerza la idea de que los números se dicen siempre en el mismo orden.
Para disminuir el nivel de dificultad
Para disminuir la dificultad se puede proponer el recitado de una porción más acotada de la serie numérica y que la docente acompañe diciendo los números junto con los niños.
Para aumentar el nivel de dificultad
Para aumentar el nivel de dificultad se puede proponer el recitado de una porción más amplia de la serie numérica.