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Prácticas del Lenguaje

Juguemos a ser veterinarios

El objetivo es desarrollar pensamiento vinculado a la resolución de problemas y habilidades de interacción y desarrollo emocional.

Dificultad Avanzado
Eje Temático Oralidad
Tiempo Entre una y dos horas
¿Qué vas a necesitar?
  • Peluches de animales que se les pedirá previamente a las familias.
  • Materiales de caracterización de veterinario: guantes, estetoscopio, cofia, etc.

Objetivo

El objetivo es desarrollar pensamiento vinculado a la resolución de problemas y habilidades de interacción y desarrollo emocional.  

Prácticas del lenguaje | Narración | Oportunidades de aprendizaje | Avanzado

Inicio

“¡Cuántos animales que tenemos hoy acá! Veo un perro, una tortuga, un gatito, un ratón, una oveja, ¡qué lindos son todos! ¿Les gustaría ser veterinarios por un ratito? Hoy vamos a jugar a ser los médicos de todos estos animales. Recuerden que en una clínica veterinaria se atienden a todas las mascotas que están enfermas o necesitan un cuidado. ¿A quién trajeron hoy para que se atienda?”. La docente abre el diálogo para que los niños hablen sobre sus mascotas.

Desarrollo

Tené en cuenta que hay niños que van a necesitar más ayuda para iniciar el diálogo. En este caso podés ir guiando con preguntas procurando que el diálogo sea lento y de pocas palabras.

En una primera instancia la docente actúa como veterinaria e invita a un niño con su mascota. Se realiza una demostración para que entiendan todos cómo es el juego. La docente dice: “Voy a examinar a tu mascota, ¿Qué problema tiene? ¿Tiene tos? ¿Comió algo de la basura? ¿Le duele algo? ¿No quiere comer?”. Acá se busca inducir el diálogo y que el niño pueda expresar lo que le pasa a su mascota. Luego la docente, a partir de lo que el niño responde, da una solución (por ejemplo: una pastilla, una venda, o alguna sugerencia sobre cómo cuidarlo).  

Luego, la docente invita a pasar a dos niños, uno va a ser el veterinario y otro va a ser el dueño de la mascota. “Ahora cambiamos, uno de ustedes va a ser el veterinario, ¿quién quiere pasar?”. En esta instancia, la docente guía y acompaña a los niños que representarán la situación a partir del modelo que pudieron observar previamente de la docente. 

Podés tener un elemento que caracterice al veterinario, por ejemplo: un estetoscopio, una cofia, guantes, un guardapolvo, etc.

Cierre

“¡Cuántas cosas que aprendimos hoy! ¿Vieron qué importantes son los veterinarios para ayudarnos a cuidar a nuestras mascotas? A ustedes, ¿les gustaría ser veterinarios algún día? Cuidar a nuestras mascotas y ayudar a otros a cuidarlas es una hermosa tarea”. Podemos aprovechar el cierre de la actividad para seguir generando conversación sobre los veterinarios o las mascotas.  

Para disminuir el nivel de dificultad

Para aquellos niños que presentan más dificultad, se puede sugerir que sean los ayudantes del veterinario, y pasan a hacer el juego de rol en parejas (el veterinario y su ayudante).

Para aumentar el nivel de dificultad

La docente puede invitar al veterinario a dar más detalles acerca de lo que le puede pasar a la mascota “¿Qué más le pasa al perro? ¿Por qué será? ¿Qué puede hacer su dueño para ayudarlo?”.