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Oportunidades de aprendizaje

Fases de la Luna

El objetivo es estimular la atención que permite responder cuando se lo convoca, así como la memoria de trabajo para recordar cuál es la acción que deben ejecutar, a partir de la conceptualización de las fases de la luna.

Dificultad Intermedio
Tiempo Entre media hora y una hora
¿Qué vas a necesitar?
  • Tubos de polex u objeto que funcione como puntero

Objetivo de la actividad

Estimular la atención que permite responder cuando se lo convoca, así como la memoria de trabajo para recordar cuál es la acción que deben ejecutar, a partir de la conceptualización de las fases de la luna.

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Inicio de la actividad

La docente comienza preguntando a los niños: “¿Siempre vemos a la luna igual?” A partir de las respuestas que brindan los niños se introduce la temática. Por ejemplo: “la luna tiene ‘fases’, que son las diferentes formas o caras en que vemos a la luna desde el planeta en el cual vivimos nosotros. A medida que la luna se mueve, el Sol ilumina distintas partes de la luna (como si fuera una linterna). Esto quiere decir que ¿la luna tiene luz propia? (no, es la luz que proviene del Sol). A veces la luna está completamente iluminada, la llamamos ‘luna llena’; y otras veces está completamente oscura, la llamamos ‘luna nueva’ y no podemos verla. Entre esos dos opuestos, existen otras dos caras de la luna: ‘luna creciente’ (que es cuando se va iluminando la luna nueva) y ‘luna menguante’, que es cuando la luna se va apagando. La luna creciente es cuando vemos la mitad de la luna iluminada, y la otra mitad oscura (se llama creciente porque está creciendo la parte iluminada). La luna menguante, es lo opuesto. ¿Cómo sería? Podemos observar a la luna iluminada solo en una mitad, pero justamente la mitad opuesta (en esta fase a la luna se le va de a poco la luz hasta llegar a ser luna nueva, es decir, toda oscura)”.

Desarrollo de la actividad

El grupo de niños se sienta formando una ronda. La docente elige a un niño que se parará en el centro del círculo con los ojos cerrados y girará con un tubo de polex en la mano contando hasta cinco. Cuando se detiene, abre los ojos y dice el nombre del niño al que está señalando y agrega: “luna nueva”, “luna llena”, “luna creciente”, o “luna menguante”. Cuando dice “luna nueva”, el niño al que se apuntó deberá taparse la cara con las dos manos. Si dice “luna llena”, deberá hacer un círculo con los dos brazos delante de la cara. Para representar “luna creciente”, el niño debe pararse (se puede asociar a “crecer”). Cuando se le indica “luna menguante”, el niño debe hacerse bolita (se puede asociar con desaparecer).

Cierre de la actividad

La docente invita al grupo de niños a expresar sus experiencias, compartir qué les divirtió más y por qué. También los invita a poner en común estrategias o ideas implementadas para poder recordar la asociación entre las fases de la luna y la acción con el cuerpo. Si no surge de manera espontánea, la docente puede dar pistas, por ejemplo: “¿’luna creciente’, con qué lo podemos asociar? ¿Por qué la acción del cuerpo que usamos para representar a la ‘luna nueva’ fue taparnos la cara?”.

Para disminuir el nivel de dificultad

Se trabaja solo con dos modalidades: luna nueva y luna llena.

Para aumentar el nivel de dificultad

El niño deberá realizar la acción contraria a la fase de la luna indicada. Por ejemplo: si la docente le dice a un niño “luna llena”, este deberá taparse la cara con ambas manos (luna nueva).