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Oportunidades de aprendizaje

El robot quiere conocer la nave

El objetivo es estimular la planificación a través de la resolución de una misión en grupo para la cual será necesario prever una serie de pasos a seguir.

Dificultad Avanzado
Tiempo Entre una y dos horas
¿Qué vas a necesitar?
  • Panel de números y cantidades del Domo Cósmico
  • Brújula espacial del Domo Cósmico.

Objetivo de la actividad

Estimular la planificación a través de la resolución de una misión en grupo para la cual será necesario prever una serie de pasos a seguir.

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Inicio de la actividad

Por un lado, la docente retoma el tema de los puntos cardinales. Los niños deben comprender, en su propio contexto, hacia dónde se encuentra el norte, el sur, el este y el oeste asociando cada punto cardinal a una referencia espacial dentro del entorno en donde se desarrolla el juego. Por ejemplo: “Norte, es donde está la casa con techo rojo”.

Por el otro, se trabajará sobre la forma en que se dan instrucciones a otras personas teniendo en cuenta que éstas deben ser claras. Por ejemplo: “¿Cómo hago para indicarle a alguien que llegue a la casa de techo rojo? ¿Basta con decirle a qué dirección? ¿Qué otras cosas le debo decir?”.

Desarrollo de la actividad

La docente comienza la actividad diciendo a los niños que son astronautas que se encuentran explorando el espacio dentro de su nave espacial (todos deberán estar dentro del domo). En ese viaje observan a un robot perdido en el espacio (se debe elegir un voluntario que haga de robot y ubicarlo en un rincón del patio alejado del domo). La misión de los astronautas es rescatar al robot y llevarlo a la nave para poder estudiarlo. Pero ¡cuidado! en el espacio se observan asteroides que el robot no podrá tocar (la docente colocará por el patio elementos que tenga a disposición y que serán los asteroides).

Idealmente buscar un voluntario adulto, para poder aprovechar al máximo la actividad.

Para cumplir la misión, los astronautas deberán planificar, en equipo, el mejor camino que conduce al robot hacia la nave. Una vez planificado el camino un astronauta será seleccionado para dar dos tipos de indicaciones al robot:

(a) la dirección de los movimientos –que se indicará usando la brújula (panel del domo) en dirección Norte, Sur, Este, Oeste–;

(b) la cantidad de pasos que debe dar en esa dirección, indicándolo en el panel de números y correspondencias. Las órdenes las pronuncia un niño a la vez, en representación de todo el grupo.

La clave del funcionamiento de esta actividad es que los niños, en grupo, discutan sobre:

(a) cuál es el camino y hacia qué puntos cardinales implica ir;

(b) cuántos pasos debe dar en cada dirección.

Es importante que la actividad no se resuelva por prueba y error, sino pensando antes de dar las instrucciones, es decir que haya planificación. Asimismo, el voluntario robot debe seguir las instrucciones en forma estricta (por ejemplo, si los niños indicaron más pasos de los que corresponden, el robot debe hacerlos igual para mostrar que fueron demasiados pasos)

También pueden hacer un plano del patio en un afiche que refleje la planificación.

Cierre de la actividad

Al finalizar, se realizará una puesta en común sobre cómo lograron resolver la misión: “¿Cómo pensaron el camino para que el robot se mueva hacia la nave? ¿Había más de un camino posible? ¿Cómo sabían cuál era el mejor camino posible?”

Para disminuir el nivel de dificultad

La actividad se desarrolla con menor cantidad de obstáculos y menor distancia hacia el domo.

Para aumentar el nivel de dificultad

Se estipula un tiempo para cumplir la misión (actividad cronometrada).