El recorrido de los autitos
El objetivo es indicar e interpretar desplazamientos oralmente, utilizando expresiones espaciales como adelante, atrás, a la derecha, a la izquierda, derecho, abajo, arriba.
- Bloques, maderitas, rastis u otros materiales para construir caminos o laberintos.
- Autitos pequeños o muñequitos con ruedas
- Cartulina o base donde armar los recorridos
Objetivo
El objetivo es indicar e interpretar desplazamientos oralmente, utilizando expresiones espaciales como adelante, atrás, a la derecha, a la izquierda, derecho, abajo, arriba.
Matemática | Indicar e interpretar desplazamientos oralmente | Indicar e interpretar desplazamientos gráficamente | Intermedio
Inicio
Lo ideal es proponer esta actividad después de haber realizado otras en las que los niños describan recorridos, por ejemplo “Exploradores del parque” y “¿A dónde llegamos?”
La docente presenta la propuesta diciendo:
“Hoy vamos a jugar con nuestros autitos, pero primero tenemos que construir los caminos por donde van a pasar. ¿Alguna vez vieron una pista? ¿Cómo se hace para llegar hasta el final sin chocar o perderse? ¿Cómo podría ser nuestro recorrido? ¿Cómo sería más divertido? ¿Derechito? ¿Con curvas?”.
En este momento, podés mostrar imágenes de pistas de carrera o circuitos reales. Si contás con un video, sería una excelente oportunidad para compartirlo y ayudar a quienes nunca han visitado una pista a comprender de qué se trata.
Invita a los niños a observar los materiales disponibles (bloques, maderitas, rastis) y a pensar de qué maneras pueden usarlos para formar caminos, curvas o desvíos.
Desarrollo
En pequeños grupos, los niños construyen distintos recorridos para sus autitos. Una vez que los caminos están listos, comienzan los desplazamientos:
Cada grupo elige un conductor que hace avanzar el autito, mientras otro compañero cumple el rol de “guía”, dando las indicaciones necesarias para que llegue al final del recorrido sin salirse del camino.
La docente interviene para ayudar a precisar el lenguaje y promover el uso de expresiones espaciales:
“¿Hacia dónde debe ir ahora?”, “¿Debe doblar o seguir derecho?”, ¿Cómo podemos indicar hacia dónde debe doblar?”.
Esta actividad puede ser una buena oportunidad para iniciar a los niños en el reconocimiento de las nociones de “derecha” e “izquierda”. No obstante, también podrán resolverla utilizando referentes del entorno, como por ejemplo: “dobla hacia el lado de la puerta”, etc.
Luego, los grupos se intercambian los roles y se proponen construir nuevos recorridos, renovando el desafío.
Cierre
En ronda, la docente invita a conversar sobre la experiencia: “¿Qué recorridos fueron más fáciles o más difíciles de describir? ¿Qué palabras usamos para dar las indicaciones? ¿Cómo hicimos para que el autito no se choque con nada?”.
Finalmente, pueden representar su recorrido con dibujos o flechas en una hoja, como primer registro gráfico del desplazamiento realizado.
Para disminuir el nivel de dificultad
La docente puede acompañar señalando con el dedo mientras los niños dan las indicaciones. También la docente puede ser quien arme un recorrido simple, con pocos giros o cambios de dirección, para que los niños lo exploren y describan.
Para aumentar el nivel de dificultad
Se puede proponer que los niños planifiquen el recorrido antes de hacerlo avanzar, registrando con flechas o dibujos el camino que deberá seguir el autito. Luego, otro compañero será quien ejecute las indicaciones del plan. Esto los desafía a anticipar, comunicar y comprobar la correspondencia entre lo planificado y lo realizado.