El misterio de los vasos
El objetivo es estimar la cantidad de vasos que se pueden llenar con una botella y comprobar a partir del trasvasamiento y llenado de los vasos.
- Botellas de 500 ml de agua o jugo
- Vasitos de igual tamaño de 110 ml, 180 ml, 250 ml, 500 ml
Objetivo
El objetivo es estimar la cantidad de vasos que se pueden llenar con una botella y comprobar a partir del trasvasamiento y llenado de los vasos.
Matemática | Estimación | Medición con unidades no convencionales | Intermedio
Inicio
Te proponemos que trabajes con botellas de 500ml para que cada grupo pueda manipularlas más fácilmente y realizar la actividad de manera autónoma.
Antes de llevar a cabo esta actividad, se recomienda que la docente, con algunos días de antelación, solicite a las familias de los niños que envíen botellas vacías de 500 ml y en caso de considerarlo oportuno, vasos con distinta capacidad.
La docente comienza la actividad, comentando que: “Ustedes saben que con las seños de las otras salitas, estamos pensando en hacer un picnic en el jardín para festejar el día de la Primavera, queremos llevar botellitas con jugo como estas que trajeron ustedes, pero no sabemos cuántos vasitos podemos llenar con ellas. ¿Me ayudan a contar cuántos vasitos puedo llenar con una botellita?”.
Te proponemos trabajar con vasitos de distintas capacidades, sin buscar exactitud, ya que no se llenarán por completo. La idea es que los niños puedan observar que una misma botella puede alcanzar para llenar 1, 2, 3 o hasta 4 vasos, según el tamaño de cada uno.
Desarrollo
La docente inicia la actividad repartiendo a cada grupo 1 botellita de 500 ml y varios vasitos de una misma capacidad siempre superando la cantidad de vasitos que la botella puede llenar. Por ejemplo: a un grupo le entrega 6 vasitos de 110 ml y a otro 2 de 500ml. Luego, plantea una pregunta que invita a estimar: “¿Cuántos vasitos como los que tienen en su mesa creen que podemos llenar con la botellita de jugo? ¿Creen que alcanza para llenar un vaso para cada uno de ustedes?”.

Mientras escucha las ideas de los niños, las va registrando en el pizarrón, sin realizar valoraciones.
Luego los invita a poner a prueba sus ideas, llenando y observando juntos si el contenido alcanza para todos los integrantes de la mesa.
Cierre
Al final de la actividad, la docente invita a cada grupo a compartir sus resultados. Los niños cuentan cuántos vasitos pudieron llenar con la botellita y comparan esos resultados con las estimaciones que registraron al inicio con el acompañamiento de la seño. Esta reflexión les permite discutir y analizar las diferencias o coincidencias. A su vez, si no surge de los niños la problemática, la docente interviene preguntando: “¿Todos los grupos llenaron la misma cantidad de vasitos? ¿Por qué creen que pasó esto? ¡Qué misterio si la botella es la misma en cada grupo!”. Estas preguntas apuntan a que los niños identifiquen que los vasos son distintos y que tienen distinta capacidad.
A modo de cierre, se puede pedir a cada grupo que registre en una hoja pequeña cuántos vasitos lograron llenar con la botella. Luego, se elabora un afiche grupal con todas las producciones, donde se refleje que, usando una misma botella, se llenaron diferentes cantidades de vasos, ya que cada uno tiene una capacidad distinta.
Para disminuir el nivel de dificultad
Para disminuir el nivel de complejidad, la docente puede colaborar en el momento de realizar la medición, guiando a quienes necesitan más acompañamiento.
Para aumentar el nivel de dificultad
Se propone repetir la actividad usando vasos de diferentes tamaños y manteniendo la misma botella. Luego, se los invita a analizar sobre cuál de los vasos puede contener más jugo, es decir, cuál tiene mayor capacidad.