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Oportunidades de aprendizaje

Detectives de errores (palabras)

El objetivo es estimular el automonitoreo, es decir, la habilidad de realizar un seguimiento sobre la tarea que se está realizando (en este caso la lectura), mientras se trabaja la conciencia fonológica.

Dificultad Avanzado
Tiempo Entre media hora y una hora
¿Qué vas a necesitar?
  • Una hoja A4 por niño, y un marcador

Objetivo

El objetivo es estimular el automonitoreo, es decir, la habilidad de realizar un seguimiento sobre la tarea que se está realizando (en este caso la lectura), mientras se trabaja la conciencia fonológica.

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Inicio

La docente entrega a cada niño, sentado en la mesa de trabajo, su hoja previamente preparada, con el lado donde está el nombre del niño hacia arriba y un marcador. Pide atención para escuchar la consigna. Y empieza introduciendo el tema: “¿Quién se acuerda qué son los detectives? ¿Qué hacen?”.

Desarrollo

La docente comienza diciendo que jugarán a ser detectives y que, como tales, tendrán una misión: encontrar el error. Para eso dice “Ustedes saben que los detectives analizan cosas buscando pistas, ¿no? Bueno, ahora vamos a jugar a ser detectives de palabras. Alguien escribió los nombres de ustedes en estas hojas y nuestra misión es averiguar si el nombre está bien o tiene algún error. Cada uno va a leer su nombre con mucha atención y si encuentra un error, le hace un círculo a la parte del nombre que lo tiene.”

La docente le entrega a cada niño una hoja A4 que debe tener, de un lado, el nombre del niño escrito en imprenta mayúscula, pero con un error (una letra cambiada de lugar, reemplazada por otra, o ausente) y del otro lado, escrita con imprenta mayúscula una palabra que el niño sea capaz de leer, pero también con un error (una letra cambiada de lugar, reemplazada por otra, o ausente).

Cada niño trabaja en su hoja buscando el error y marcándolo. La docente recorre la sala haciendo devoluciones a los niños tales como “Muy bien, encontraste el error, ¡Sos un gran detective!”; “¿Estás seguro de que hay un error?”; “Acordate de que cuando encontrás el error hay que marcarlo”. Si además de marcar el error, los niños quieren corregirlo, ¡mucho mejor!

A continuación, la docente pide a los niños que den vuelta la hoja y hagan lo mismo con la palabra que les tocó. Ella va pasando por cada hoja y dando devoluciones. 

Cierre

En el cierre la docente apunta a que los niños expresen verbalmente las estrategias que usaron para detectar el error. Por ejemplo, puede preguntar: “¿Cómo hicieron para darse cuenta si había errores? ¿Qué los hacía confundir? ¿Les parece que fuimos buenos detectives encontrando errores? ¿Cómo harían para encontrar errores si lo tuvieran que volver a hacer? ¿Cuántas veces tuvieron que leer para encontrar donde estaba el error?”.

Para disminuir el nivel de dificultad

Se sugiere realizar la misma actividad, pero aclarando que todos los nombres y palabras tienen un error (ni más, ni menos). Los errores en las vocales son más fáciles de detectar, así como los errores en la letra inicial de la palabra o nombre.

Para aumentar el nivel de dificultad

La docente podrá aumentar el número de errores en las palabras o colocar palabras de mayor longitud. Los errores en las consonantes son más difíciles de detectar que en las vocales; también lo son cuando están en la mitad de la palabra.