Cargando barcos
El objetivo es estimular el automonitoreo, que es la habilidad de realizar un seguimiento sobre el propio comportamiento, mientras se trabaja la correspondencia cantidad-número.
- Hojas A4 (una por niño) con dibujo de un barco
- Bolsa de fichas (pueden tapas de bidones de agua)
- Un juego de tarjetas con números y cantidades
Objetivo
El objetivo es estimular el automonitoreo, que es la habilidad de realizar un seguimiento sobre el propio comportamiento, mientras se trabaja la correspondencia cantidad-número.
Oportunidades de aprendizaje | Oportunidades de aprendizaje | Principiante
Inicio
Los niños se sientan en semicírculo frente a la docente. La docente entrega una hoja A4 (con el dibujo del barco hacia arriba) a cada niño y coloca la bolsa con cereales o fichas en el centro del semicírculo, como para que todos puedan tomar de ahí todas las fichas que precisen. La docente tendrá en su mano el juego de tarjetas con números y cantidades y, antes de comenzar la actividad, las irá mostrando de a una mientras pregunta a los niños qué número representa cada una.
A continuación, pregunta si saben que los barcos llevan cosas entre países del mundo y cuenta que el barco tiene que estar tan cargado como pueda para llevar la mayor cantidad de cosas en ese viaje, pero a la vez si quiere llevar mucho, se puede hundir.
Así, la docente dirá: “Los barcos llevan cosas entre lugares lejanos del mundo. Cada viaje en barco lleva mucho tiempo. Entonces, el capitán del barco siempre trata de poner en el barco tanta carga como pueda, para aprovechar el viaje. Pero ¡ojo! Tiene que tener muchísimo cuidado, porque si carga su barco demasiado, lo puede hundir”.
Desarrollo
Si los niños aún no conocen el concepto “hundir” la docente podrá poner en una palangana con agua una bandeja de tergopol u objeto flotante e irlo cargando progresivamente de otros objetos hasta mostrar que, si la carga es demasiada, el barco se hunde. ¡De esta forma también se trabajan nociones iniciales de física!
La docente comienza diciendo que jugarán de la siguiente manera: “Yo voy a sacar una de estas cartas, y el número que diga va a ser el número de fichas máximo que ese barco puede cargar sin hundirse. Por ejemplo, saco esta carta que dice [número] y ustedes ya saben que ese es el máximo de fichas que el barco puede cargar en un viaje, sin hundirse. Ustedes tienen que venir a la bolsa a buscar el máximo de fichas que el barco pueda llevar y ponerlo arriba del barco. Si ponen menos fichas, el barco va a desaprovechar el viaje. Y si ponen más, se puede hundir. Entonces, probemos, si saco esta carta [muestra carta] ¿Cuántas fichas tienen que poner en cada barco? ”.
Una vez que cada niño puso la cantidad de fichas que considera, se pasa a la segunda parte de la tarea, que implica verificar. Para ello la maestra dirá: “Quiero que ahora cada niño se asegure de que el barco está zarpando con la cantidad justa de fichas, ni más, ni menos. Todo el mundo revisa que las fichas que puso en su hoja sean iguales a las que muestra esta carta”. Este paso de revisión es fundamental para trabajar el automonitoreo. Si los niños ven que han cometido errores, pueden corregirlos en este momento.
Luego de unos segundos la docente anunciará que ya es hora de que los barcos zarpen y que nadie más puede tocar las fichas de su barco. Ella pasará rápidamente a revisar y, si hay errores, los corregirá diciendo: “Me parece que este barco tiene más fichas que mi carta, ¿puede ser?. Acordate que si lleva más peso puede hundirse. ¿Te parece si devolvemos una ficha?”, o bien “Me parece que este barco tiene menos fichas que mi carta, ¿puede ser? ¿Te parece si buscamos las fichas que faltan? Así aprovechamos el viaje del barco para llevar tantas fichas como pueda”. La devolución docente es importante para permitir el automonitoreo.
Continuarán jugando durante unos minutos, siempre siguiendo los mismos pasos: a) la docente saca una carta, b) los niños la observan y buscan de la bolsa la cantidad de fichas que creen adecuada y la ponen en sus barcos, c) la docente los insta a revisar que el número sea el correcto, y d) la docente pasa por cada barco corrigiendo.
Cierre
En el cierre la docente guía a los niños mediante preguntas para que ellos mismos evalúen qué tan importante es revisar lo que hacemos. Por ejemplo, podrá preguntar: “¿Por qué nos equivocamos al contar?”, “¿Nos sirvió revisar?”, “¿Ustedes revisan las cosas que hacen?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se sugiere realizar la misma actividad pero sólo con cartas con números bajos (menores a 5).
Para aumentar el nivel de dificultad
La docente podrá realizar la misma actividad pero sólo sacando cartas de números altos (mayores a 5).