Canción de las ganas
El objetivo es identificar y nombrar diferentes emociones, explorar cómo se manifiestan estas emociones en el cuerpo y desarrollar estrategias sencillas para regularlas. También es objetivo de esta actividad fomentar la empatía y el respeto hacia las emociones propias y de los demás.
- Canción - Si Tú Tienes Muchas Ganas de Aplaudir
Objetivo
El objetivo es identificar y nombrar diferentes emociones, explorar cómo se manifiestan estas emociones en el cuerpo y desarrollar estrategias sencillas para regularlas. También es objetivo de esta actividad fomentar la empatía y el respeto hacia las emociones propias y de los demás.
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Inicio
Antes de empezar, la docente tiene que memorizar la melodía y letra de la canción: “Si tu tienes muchas ganas”. La canción va a usarse en una versión libre y adaptada, por lo cual solo es necesario recordar la parte que se repite siempre: “Si tu tienes muchas ganas de [aplaudir], si tu tienes muchas ganas de [aplaudir], si tu tienes la razón y no hay oposición, no te quedes con las ganas de [aplaudir]” (en donde están los corchetes se van a ir incorporando las acciones que representan las emociones).
La docente arma una ronda con los niños en el patio o un espacio amplio y les pide que se sienten. “Vamos a cantar una canción que muestra las cosas que sentimos y que nos pasan. Vamos a cantar usando nuestra voz y cuerpo”. Cada vez que los niños cantan, se paran, bailan, se mueven, cuando termina la canción se sientan, conversan, identifican qué emoción van a representar y luego se vuelven a parar para cantarla.
Desarrollo
Lo ideal es seguir la corriente a lo que los niños van haciendo o mostrando respecto a cada emoción y que no sea la docente la que muestre como es la cara de alegría, por ejemplo. De esta manera ampliamos el espectro de expresiones y ayudamos a que los niños observen las emociones en otros pares. No es la idea corregir una expresión, sino mostrar que podemos expresar las emociones de manera diferente y que no existen maneras correctas o incorrectas de hacerlo.
Sentados en ronda la docente propone la primera emoción para comenzar a cantar:
“Vamos a empezar a cantar la canción mostrando ALEGRÍA, ¿qué nos pasa en el cuerpo cuando sentimos alegría? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos puede ser, nos dan ganas de saltar, de correr) ¿y en la cara? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos pueden ser que sonríen, abren los ojos) ¿y en la voz? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos pueden ser, reir, hablar fuerte) ¿Podemos entonces reír? ¡sí! vamos a cantar con alegría, con muchas ganas de reír, ¿conocen la canción de las ganas?”.
La docente comienza a cantar la canción “Nos paremos todos para cantar: si tu tienes muchas ganas de REIR, jajaja, si tu tienes muchas ganas de REIR, jajaja, si tu tienes la razón y no hay oposición, no te quedes con las ganas de REIR, jajajaja”.
“¡Qué divertido! ¿Qué les parece si lo hacemos de nuevo?”. La docente puede repetir al menos una vez esta canción para que los niños puedan explorar distintas maneras de manifestar esta emoción.
La docente continúa diciendo: “Muy bien, volvamos a sentarnos para pensar en la próxima emoción. Resulta que ahora también estoy feliz, siento ALEGRÍA, pero esta vez me dan muchas ganas de ABRAZAR, a ver cantemos con mucha ALEGRÍA que tenemos ganas de ABRAZAR, ahora podemos pararnos de nuevo” (la docente canta la canción con los niños mientras los va guiando que se abracen con amigos diferentes, ella va abrazándolos también).
Cada emoción y acción puede repetirse y volver a cantarse para expresar o exagerar aún más la emoción. Por ejemplo ganas de reír: tirados en el piso riendo, ganas de llorar: con la cabeza escondida entre las rodillas llorando.
“Nos sentamos en ronda de nuevo. Ahora vamos a probar con TRISTEZA. ¿Qué nos pasa en el cuerpo cuando sentimos TRISTEZA? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos puede ser, nos dan ganas de acostarnos, bajamos la cabeza, nos escondemos) ¿y en la cara? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos pueden ser que la boca se pone para abajo, los ojos se ponen chinitos) ¿y en la voz? (esperar a que los niños respondan, algunos ejemplos pueden ser, se pone bajita la voz, lloramos) ¿Podemos entonces LLORAR? Nos paremos para cantar con TRISTEZA, que tenemos ganas de LLORAR…” (la docente canta con los niños la canción). Para las emociones y acciones que son negativas (como sentir miedo y esconderse o estar enojado y gritar o pegar) la docente va a preguntar y proponer por otras maneras de mostrar esa emoción y conversar sobre eso. Por ello es importante que al finalizar cada canción los niños vuelvan a sentarse en ronda para conversar y escuchar.
“Nos sentamos de nuevo en ronda. Ahora tenemos MIEDO, ¿Qué nos pasa en el cuerpo, en la cara y en la voz cuando tenemos MIEDO?” (esperar a que los niños den respuestas, algunos ejemplos pueden ser, ganas de escondernos, de taparnos la cara, de temblar, de gritar, los ojos se abren grandotes). “Nos paremos para cantar entonces con mucho MIEDO que tenemos ganas de ¡TEMBLAR! (la docente canta la canción) “¿Y les parece ahora cantar con miedo que tenemos ganas de ESCONDERNOS? ¡Cantemos!” (la docente canta la canción).
El orden de estas emociones y acciones puede modificarse, como así también sumarse otras ideas que la docente tenga para representar emociones. También, puede preguntar a los niños por otras emociones que a ellos se le ocurran e ir incorporando estas emociones y acciones a la canción.
La docente continúa trabajando maneras distintas de demostrar emociones negativas: “Muy bien, nos volvemos a sentar.. ¿Ustedes sabían que también hay otra manera de mostrar el MIEDO? ¿Sabían que podemos, por ejemplo, CAMINAR DESPACIO hacia lo que nos asusta? A ver probemos cómo sería…” (la docente y los niños caminan despacio simulando enfrentar algo que les da miedo). “¡Muy bien! nos paremos para cantar la canción si tu tienes muchas ganas de CAMINAR DESPACIO…”
El juego puede continuar con las siguientes emociones y acciones posibles: “Si me siento ENOJADA, ¿Qué puedo hacer?”. Los niños podrían responder: pegar, gritar y la docente puede decir: “en algunos lugares no se puede gritar, entonces otra cosa que puedo hacer es RESPIRAR. Probemos cantar enojados, pero en vez de gritar, vamos a RESPIRAR: Si tu tienes muchas ganas de RESPIRAR (me detengo, inhalo y exhalo) si tu tienes muchas ganas de RESPIRAR (me detengo, inhalo y exhalo), si tu tienes la razón y no hay oposición, no te quedes con las ganas de RESPIRAR (me detengo, inhalo y exhalo)” (La docente canta la canción, los niños actúan estar enojados, pero frenan y RESPIRAN).
Cierre
La docente cierra la actividad llamando a los niños a sentarse nuevamente en ronda y reflexionar sobre la importancia de manifestar las emociones pero cuidar algunas emociones que pueden hacernos mal a nosotros mismos y los demás: “¿Cuál fue la emoción que más ganas les dieron de cantar? ¿Cuál fue la emoción más difícil de cantar? ¿Qué nos dan ganas de hacer cuando estamos enojados? ¿Cómo podemos mostrar ese enojo? ¿De qué otra manera podemos mostrarlo?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
No preguntarles a los niños por la expresión de las emociones en la cara, la voz y el cuerpo sino que preguntar, de manera más general, por cómo se muestra la emoción el cuerpo.
Para aumentar el nivel de dificultad
Trabajar el control y flexibilidad de emociones proponiendo manifestar una emoción y acción contraria a la que se canta (por ejemplo, cantar con tristeza o miedo la canción de las ganas de reir).