Albañiles
El objetivo es planificar la ubicación de figuras geométricas en un espacio limitado, a partir de reconocer las propiedades y dimensiones de la figura y el espacio disponible para ubicarlas. Con esta actividad trabajamos en simultáneo planificación, geometría y ubicación espacial.
- Hojas A4 (una cada 5 niños)
- Cinta adhesiva (cortada en rulitos para que pegue de ambos lados) o cinta bifaz
- 5 rectángulos de cartón o goma eva, de 5,8 cm de alto y las siguientes dimensiones de ancho: 20 cm, 17 cm, 14 cm, 11 cm y 8 cm
Objetivo
El objetivo es planificar la ubicación de figuras geométricas en un espacio limitado, a partir de reconocer las propiedades y dimensiones de la figura y el espacio disponible para ubicarlas. Con esta actividad trabajamos en simultáneo planificación, geometría y ubicación espacial.
Oportunidades de aprendizaje | Propiedades de las figuras | Reconocimiento de las figuras | Avanzado
Inicio
La docente prepara los materiales e invita a los niños a sentarse en semicírculo mirando a un mismo frente (pizarrón o pared) en el cual pegará la hoja A4 a una altura alcanzable para los niños.
Además, coloca sobre una mesa (a la vista y alcance de los niños) los cinco rectángulos de diferente ancho y deja preparada la cinta adhesiva.
Desarrollo
La docente comenta que van a jugar a ser albañiles que tienen que construir una torre que no se caiga. A continuación, da la consigna que tiene varias partes:
Comenzará diciendo “Vamos a construir una torre en esta hoja de papel (señala la hoja A4). Toda la torre tiene que estar dentro de la hoja.”
Si los niños ya conocen el significado de “ancho”, esta actividad es una oportunidad para recordarlos. Así, la docente podrá decir “el rectángulo más ancho” en vez de “el rectángulo más grande”.
A continuación, explicará las reglas que deben seguirse.
Primero dirá: “Cuando un ladrillo más grande queda arriba de uno más chico, la torre se cae. Para que no se caiga, tenemos que poner siempre los ladrillos más grandes abajo.”
Luego clarificará: “¡Atención! ¿Vieron que si un albañil pega el ladrillo con cemento después ya no se puede mover? Bueno, acá pasa lo mismo: cuando ponemos un ladrillo en la hoja ya no lo podemos mover. Entonces tenemos que pensar muy bien dónde ponemos cada ladrillo para dejar lugar a los otros ladrillos.”
A continuación agrega: “Los ladrillos no pueden tocarse entre sí, tiene que haber un espacio chiquito entre ellos”.
Y finalmente explicará la dinámica: “Va a pasar uno de ustedes, elige un ladrillo de cualquier tamaño, yo le pongo la cinta, que es como el cemento, y con todos los compañeros pensamos en qué parte de la hoja lo vamos a pegar, pensando que siempre los ladrillos más grandes van abajo y que todos los ladrillos tienen que entrar en la hoja. Después de que pensamos juntos, el compañero va y lo pega. Después pasa otro compañero, elige otro ladrillo, pensamos dónde va y lo pega. ¡Si podemos construir la torre, ganamos todos!”.
La docente verificará por medio de preguntas que se haya comprendido la consigna. Por ejemplo, dirá “¿La torre puede salirse por afuera de la hoja?”, “¿Puede ir un ladrillo más chico debajo de uno más grande?”.
A continuación, la docente hará pasar a los niños de a uno, pero haciendo hincapié en que piensen antes de pegar el ladrillo. Se estimulará al resto de los compañeros a qué opinen sobre dónde debe ser colocado (por ejemplo, diciendo “arriba” o “abajo”), sobre cómo hacer para dejar lugar para el resto de los ladrillos, etc. Lo importante es que juntos puedan planificar dónde ubicar cada ladrillo antes de hacerlo. Cuando falle, es importante entre todos corregir la tarea, pensando por qué la construcción de la torre falló.
Una vez finalizada la primera torre, la docente coloca una nueva hoja en el pizarrón, retira las cintas de los ladrillos y los reutiliza en la nueva hoja. Continúa así hasta que todos los niños hayan participado.
Cierre
En el cierre la docente guía a los niños mediante preguntas para que ellos mismos evalúen su desempeño en la actividad. Por ejemplo, podrá preguntar: “¿Cómo nos salieron las primeras torres?”, “¿Y las últimas?”, “¿Qué era lo más difícil de construir la torre?”, “¿Cómo hacían para saber en dónde poner el ladrillo?”.
Para disminuir el nivel de dificultad
Se sugiere realizar la misma actividad pero sólo con tres ladrillos que sean fácilmente diferenciables entre sí (ej. el más grande, el del medio y el más pequeño).
Para aumentar el nivel de dificultad
La docente podrá poner una nueva regla: hay que comenzar colocando los ladrillos del medio de la torre, no se puede empezar ni por el más grande ni por el más chico.