Adivina, adivinador, ¿qué musica toco yo?
El objetivo es desarrollar profundidad de vocabulario y habilidades discursivas (descripción).
- Tarjetas con descripciones de los instrumentos.
- Tarjetas con imágenes de los instrumentos musicales.
- Se sugiere contar con audios de cada uno de los instrumentos.
Objetivo
El objetivo es desarrollar profundidad de vocabulario y habilidades discursivas (descripción).
Prácticas del lenguaje | Descripción | Vocabulario | Principiante
Inicio
La docente invita a los chicos a recordar los instrumentos musicales que conocieron en el encuentro anterior: guitarra, violín, charango, violoncello, arpa, flauta, saxofón, armónica, sicus, tambor, cajón peruano, pandereta, maracas.
Para recordar mejor se pueden incluir audios de cada uno de los instrumentos.
Luego les dice: “¿Están listos para jugar a las adivinanzas? ¡Es como ser detectives musicales! Yo les voy a leer unas pistas y ustedes tienen que adivinar de qué instrumento estoy hablando. Acá tengo las tarjetas con las pistas escritas, y cuando las lea, ustedes tienen que escuchar con mucha atención y decirme qué instrumento es: señalarlo y decir su nombre. ¡A ver quién adivina!”.
Desarrollo
La docente coloca a la vista de los chicos las imágenes de todos los instrumentos musicales. Y les dice: “Presten mucha atención a lo que les voy a leer”.
Aprovechá a detenerte en el vocabulario nuevo, mostrando en la imagen lo que la palabra designa. Por ejemplo mástil, traste, cuerda, arco. Las palabras que expresan acciones, por ejemplo agitar, frotar, mostralas con movimientos del cuerpo.
La docente lee el texto de cada tarjeta y, mientras lee apoya la comprensión de la descripción (con gestualidad) para que los niños elaboren la respuesta. Alienta el diálogo entre los niños para discutir de qué instrumento se trata. Si los chicos no se dan cuenta, debe dirigir la atención a cada elemento que propone la adivinanza, y si es necesario, se aporta más información. También puede aportar una pista fonológica (por ejemplo: con el sonido inicial: “mmm” para maracas).
Se realiza lo mismo con cada una de las pistas y se puede repetir si están entusiasmados con la actividad.
Cierre
“¡Cuánto aprendimos hoy! ¿Conocían todo esto de cada uno de los instrumentos? ¿Sabían que los violines necesitan de un arco para sonar? ¿O que el saxofón suena cuando lo soplas? ¿Vieron cuántas formas distintas y hermosas de hacer música podemos aprender? ¿Les gustaría aprender a tocar algún instrumento?”
Para disminuir el nivel de dificultad
Tener disponibles las tarjetas con las imágenes de los instrumentos musicales sobre la mesa a la hora de leer las pistas, de esta manera disminuimos la carga cognitiva que requiere el trabajo de memoria y los niños pueden señalar la respuesta correcta. Podemos presentar todas las imágenes al mismo tiempo o, si lo simplificamos aún más, podemos colocar solo dos o tres opciones sobre la mesa (una respuesta correcta y dos distractores).
Para aumentar el nivel de dificultad
Se pueden utilizar las tarjetas nuevamente incorporando entre ellas algunos “distractores” (instrumentos nuevos, que no hayan visto en las actividades anteriores). Por ejemplo: al presentar la pista de la guitarra se puede presentar las imágenes de un contrabajo, un ukelele y la guitarra. Una opción más avanzada: una vez que los chicos conocen cómo es hacer la descripción, juegan de la siguiente manera: por turno uno saca una tarjeta de imagen, y sin mostrarla a sus compañeros, la describe para que ellos descubran cuál es la tarjeta que le tocó. Luego, se pasan el turno, o pueden armar equipos.