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Matemática

¡A ver, a ver, cuál pesa más!

El objetivo es estimar y comparar los pesos de dos objetos para establecer cuál es el más pesado.

Dificultad Principiante
Eje Temático Medición
Tiempo Entre una y dos horas
¿Qué vas a necesitar?
  • Tarjetas de registro: una de estimación y otra de medición efectiva
  • Variedad de frutas
  • 1 balanza casera de dos platillos
  • Fichas con imágenes de frutas

Objetivo

El objetivo es estimar y comparar los pesos de dos objetos para establecer cuál es el más pesado.

Matemática | Estimación | Medición con unidades no convencionales | Principiante

Inicio

Esta actividad puede ser parte de un proyecto más amplio relacionado con la alimentación saludable. Podría ser interesante que después de esta propuesta elaboren una merienda saludable, como por ejemplo, una ensalada de frutas.

Antes de llevar a cabo esta actividad, se recomienda que la docente, con algunos días de antelación, solicite a las familias de los niños que envíen una fruta al jardín en la fecha indicada. Para asegurar una variedad de frutas, la docente podrá sugerir a cada familia qué fruta enviar.

La docente comienza invitando a los niños a compartir con sus compañeros qué fruta trajeron y les propone conversar juntos: “¿Alguna vez fueron a una verdulería? ¿Qué cosas se pueden comprar allí?”.

Después de que los niños compartan sus experiencias, la docente introduce una anécdota a modo de disparador:  “¿Saben qué me pasó ayer? Fui a la verdulería que está cerquita de mi casa y escuché a dos nenes que jugaban a adivinar cuál era la fruta más pesada de todas… ¡Me encantó la idea! ¿Les gustaría que hagamos lo mismo con las frutas que ustedes trajeron hoy?”.

 

Desarrollo

La docente inicia la actividad entregando a cada niño una tarjeta y fichas con imágenes de frutas. Deben elegir y pegar en cada fila las imágenes de dos frutas que deseen comparar. Luego, sin tocarlas aún, deben marcar cuál de las dos creen que es más pesada.

Una vez que todos los grupos hayan completado sus fichas de estimación, la docente reparte una nueva ficha en blanco, igual a la anterior, pero para la medición efectiva.

Una posibilidad es que los niños propongan “pesar con sus manitos” lo que llamamos sopesar. Este procedimiento de medición efectiva es pertinente y si no surge de ellos podés proponerlo en este momento de la actividad.

Luego les plantea la siguiente pregunta:  “¿Cómo podemos estar seguros de que la fruta que marcamos es realmente la más pesada de las dos?”. En este momento, la docente puede sugerir que la marca se haga con lápiz, ya que luego se comprobará y, si es necesario, se podrá modificar la elección.

Cuando cada grupo haya comparado las frutas, la docente los invita a reflexionar en conjunto: “¿Les quedaron iguales las dos fichas? ¿Marcaron las mismas frutas en las dos fichas?”.

Para verificar la comparación de los pesos de las frutas, la docente puede usar una balanza de dos platillos, colocando una fruta en cada platillo. Invita a los niños a participar, guiándolos en la interpretación del funcionamiento de la balanza. Les pregunta: “¿Qué creen que pasará si ponemos una fruta en cada platillo de la balanza? ¿Cómo podemos saber cuál es la fruta más pesada? ¿Qué sucede con los platillos?”.

 

Cierre

Para finalizar la actividad, la docente propone una última comparación: poner a prueba cuál de las frutas marcadas como más pesadas en las fichas es, en realidad, la más pesada de todas. Así, podrán descubrir juntos cuál es la fruta que se lleva el primer lugar en esta divertida competencia de pesos.

Para disminuir el nivel de dificultad

Se puede trabajar con menor cantidad de frutas, con menos cantidad de comparaciones (dos o tres filas por ficha) con frutas que tengan una diferencia más notoria en sus pesos, por ejemplo: uvas con manzanas, frutillas con naranjas.

Para aumentar el nivel de dificultad

Se puede trabajar con mayor cantidad de frutas, con más cantidad de comparaciones (más de cinco filas por ficha) y con frutas que no necesariamente tengan una diferencia notoria en sus pesos.